El Tribunal Superior de Kenia desestimó un intento de un grupo rastafari que buscaba legalizar el uso de hashish con fines religiosos.
La comunidad rastafari había argumentado que la prohibición de fumar hashish infringía sus derechos a la libertad de religión y de creencias garantizados por la Constitución.
En una sentencia histórica, el juez Bahati Mwamuye dijo que la comunidad no había logrado demostrar que las leyes sobre drogas violaran sus derechos constitucionales, pero reconoció la necesidad de un debate nacional más amplio sobre el hashish.
Ha habido un impulso continuo para legalizar el hashish en Kenia, y sus defensores argumentan que su cultivo y comercio regulados podrían crear empleos, aumentar los ingresos fiscales y apoyar usos industriales y medicinales.
Los rastafaris sostienen que fumar hashish es parte de su doctrina religiosa que debe ser respetada y defendida.
«Deberíamos tener conversaciones francas sobre el hashish y sobre qué dirección debemos tomar», afirmó el juez Mwamuye.
«Esta no es una cuestión sólo para la comunidad rastafari. Es una cuestión nacional que atraviesa todo el espectro de nuestra sociedad», añadió.













