El guide de estrategia de SpaceX para recuperar un cohete propulsor generalmente implica piernas, un aterrizaje vertical controlado con precisión y una plataforma de concreto o una nave no tripulada.
China logró llevar a cabo algo comparable, pero de una manera ligeramente diferente, y el 10 de julio también probó el método.
Entonces, ¿qué es exactamente lo que acaba de lograr China?
China lanzó la Gran Marcha 10B desde el sitio de lanzamiento de naves espaciales Wenchang en la provincia de Hainan el 10 de julio de 2026 a las 12:15 p.m. hora native.
Aproximadamente seis minutos después del despegue, la primera etapa del cohete se separó y comenzó un descenso controlado, que fue capturado por un sistema de purple de cables a bordo de un buque de recuperación especialmente diseñado llamado Linghangzhe.
Sin tramos de aterrizaje, sin aterrizajes y con una purple en un barco. Esa es una primicia mundial. Ningún otro programa espacial ha capturado jamás un propulsor de clase orbital de esta manera, y eso cube mucho. La Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China confirmó que la misión principal fue exitosa y que la carga útil del satélite alcanzó su órbita designada (a través de Ars Técnica).
Para los no iniciados, el Lengthy March 10B es un cohete de elevación media de dos etapas capaz de transportar aproximadamente 16 toneladas métricas a la órbita terrestre baja, ligeramente por debajo de la capacidad de elevación del Falcon 9.
Un whole de siete motores YF-100K impulsan la primera etapa de queroseno y oxígeno líquido, con un único motor YF-219 alimentado con metano que la impulsa a través de la segunda etapa. China planea devolver el refuerzo recuperado antes de finales de 2026, que es básicamente el punto en mi opinión.
¿Por qué algo de esto importa más allá del titular?
Porque la reutilización es la única razón por la que SpaceX puede actualmente lanzarse a aproximadamente el doble de velocidad que todos los cohetes chinos combinados.
Es la brecha en la cadencia lo que permite a SpaceX dominar los contratos de lanzamiento comercial. De hecho, los funcionarios de la Fuerza Espacial de Estados Unidos han sido explícitos sobre su preocupación por lo que sucederá cuando China la cierre.
La recuperación del cohete chino no cierra la brecha de inmediato, pero es la primera señal creíble de que China está en el mismo camino y podría alcanzarlo muy pronto. Purple o patas, el destino es el mismo: cohetes reutilizables.











