Hay algo casi demasiado meta en este, vía Bloomberg. Lyzr, una startup de tres años de Jersey Metropolis, Nueva Jersey, que ayuda a las empresas a crear agentes de IA, utilizó su propio agente de IA para generar su propia ronda. Según se informa, el sistema, SivaClaw, respondió preguntas de más de 130 inversores, redactó memorandos de inversión e incluso rastreó en qué diapositivas se quedaron los patrocinadores.
Básicamente, se centró en la Serie B de 100 millones de dólares de la startup (con una valoración de aproximadamente 500 millones de dólares) y al mismo tiempo demostró que el producto realmente funciona. Es difícil imaginar un argumento de venta más claro.
Pero el detalle más revelador, según el recuento de Bloomberg, es el poco trabajo preliminar que implicó. Lyzr le dijo al medio que obtuvo 400 millones de dólares en intereses de Silicon Valley, Medio Oriente e inversionistas del sector financiero sin que un fundador tuviera que volar y dar las tradicionales vueltas arriba y abajo de Sand Hill Street para reuniones de café y cálidas presentaciones. Esa puede ser la verdadera historia de este momento de éxito: hay tanto capital persiguiendo apuestas en IA que los fundadores de startups con tracción apenas tienen que levantarse de sus escritorios para recaudar nueve cifras.











